Mi camino espiritual en el Opus Dei

SCOTT HAHN

1. UN PRELUDIO PERSONAL

Ojalá fuera tal tu compostura y tu conversación que todos pudieran decir al verte o al oírte hablar: éste lee la vida de Jesucristo.

CAMINO, 2

Yo no era todavía un católico convencido. Me asustaba llegar a serlo. Había pedido un año sabático como ministro presbiteriano porque necesitaba tiempo para estudiar y pensar. Durante los últimos años —y muy en contra de mi profunda formación calvinista y evangélica— me sentía cada vez más inclinado al modo católico de pensar. Cuanto más profundamente estudiaba la Escritura, la teología y la historia —y más intensamente rezaba— más inexorable era el atractivo que ejercía sobre mí el catolicismo.

Con todo, casi toda mi experiencia de la fe católica procedía de los libros. Mi adolescencia había transcurrido en un medio predominantemente (y ardientemente) protestante. Primero como estudiante en un pequeño colegio privado, luego en un renombrado seminario evangélico, y más tarde como pastor y profesor en algunas pequeñas iglesias y escuelas de esa denominación. En todos esos lugares experimenté un afectuoso compañerismo, animoso liderazgo y ferviente culto.

Por otra parte, mi limitada exposición a los ambientes católicos, salvo en los libros, había sido de todo menos edificante. Ocurrió sobre todo cuando era un quinceañero, y procedía de chicos que eran tan golfos como yo lo había sido hasta que acepté a Jesucristo como mi Señor y Salvador.

Pero ahora era un adulto enfrentándome a una crisis de adulto. Yo era un fervoroso protestante, un ministro ordenado, que encontraba los argumentos católicos más que persuasivos: me parecían convincentes. Así que luchaba en mi interior para elegir entre todo lo que amaba en mi pasado protestante y lo que comenzaba a comprender de la fe católica. En los evangélicos veía una profunda devoción a Jesucristo… una humilde sencillez en el modo de orar… una impresionante rectitud en el trabajo… mucho celo por cristianizar la cultura… y un apasionado interés por la Sagrada Escritura. Esto último era muy importante para mí como predicador de la Palabra de Dios y joven teólogo bíblico. En la doctrina católica, sin embargo, encontraba una irresistible coherencia, autenticidad y fuerza.

La Biblia me había llevado a esta crisis. Al principio buscaba entender la «teología de la alianza» de los primeros reformadores protestantes. Mis estudios me hicieron descubrir que ellos, en especial Calvino y Martín Lutero, fueron mucho más católicos en su doctrina que sus modernos descendientes. Calvino y Lutero me condujeron a lugares de la Escritura —donde se trata sobre los sacramentos, la jerarquía y autoridad en la Iglesia, e incluso la doctrina sobre María— pero también, y lo considero de especial importancia, me dieron a conocer a los Padres de la Iglesia, los primeros comentadores de la Escritura. Y allí, en los escritos de esos primeros padres, yo percibía el aroma de una Iglesia que solo podía identificar como Católica. Era litúrgica, jerárquica, sacramental. Era Católica y sin embargo, retenía también todo lo que yo amaba de la tradición de la Reforma: una profunda devoción a Jesús, una espontánea vida de oración, el celo por transformar la cultura, y, por supuesto, un ardiente amor a la Sagrada Escritura.

Con todo, esa Iglesia solo cobraba vida para mí en los polvorientos libros que leía. ¿Dónde están —me preguntaba— los creyentes católicos que viven de esa manera?

Al parecer, me estaban esperando en Milwaukee.

Me llamo Izaura, tengo 40 años, y vivo en Boa Esperança, al sur del estado brasileño de Minas Gerais. Después de 4 meses esperando un contrato de trabajo, el 6 de julio de 2009, lo conseguí. Esto ocurrió después de haber rezado varias veces la novena del trabajo a San Josemaría Escrivá de Balaguer. Quiero contar que al hacer la novena, encontraba la serenidad para esperar el momento adecuado. Esto fue lo que me llevó a escribir y autorizar la publicación de lo que para mí fue un milagro, que Dios me regaló por intercesión de san Josemaría Escrivá (fundador del Opus Dei). Sigo rezando para que Dios, por mediación de Nuestra Señora, me ayude a crecer profesionalmente con pureza de corazón.

Izaura Malaquias, Brasil 18 de octubre 2009


Pego otro vídeo de Opus Dei vídeos, que me ha parecido bueno:

Yo quería agradecer al Opus Dei, como han cuidado a mi hermano, porque el verano pasado tuvo un accidente en el monte, disfrutando con los amigos del Opus Dei, y se calló y se metió una torta que casi no lo cuenta. Y yo quiero agradecer al Opus Dei, a toda esta gente que estuvo con él, en el hospital acompañando día y noche, no le dejaban, le ayudaban a rezar, hacer oración, rezar el rosario… Le iban ayudando y a mi eso, la verdad una vez que a salido adelante, que tiene trabajo y tiene todo lo que tenia antes y que está tan contento y tan feliz, la verdad es lo agradezco muchísimo al Opus Dei.

Copio un vídeo de Opus Dei vídeos que me ha gustado:

Me llamo Dani, soy Dominicano y hace 4 o 5 años conocí un centro del Opus Dei a propósito del deporte. Allí conocí mi verdadera fe, me bauticé, me confirme, hice la primera comunión y todo eso en un solo día. Lo dejé por el trabajo y las circunstancias y he vuelto al nuevo Alayos para reafirmar otra vez mi fe y ser una buena persona y conseguir todo lo que me proponga.

Jordi Piferrer es ingeniero industrial. Actualmente está jubilado y dedica buena parte de su tiempo a la Asociación de Amigos del Camino de Pallerols de Rialb a Andorra. En esta entrevista explica esta iniciativa, muy unida al paso del fundador del Opus Dei a través los Pirineos en 1937.

27 de octubre de 2009
Marc A.

Jordi (Vilassar de Dalt, 1942) es excursionista de pura cepa. Desde muy joven ha caminado mucho por las montañas de los Pirineos y ha alcanzado repetidas veces los principales picos de Cataluña, Andorra y Aragón.

Desde hace cinco años ha concretado su afición a la montaña en redescubrir el itinerario que hizo San Josemaría desde Oliana hasta Andorra en el año 1937. Con la colaboración de muchas otras personas de Cataluña y de Andorra lo ha señalizado y acondicionado para que mucha gente pueda seguir las pisadas de este santo. Estos trabajos están recogidos en sus libros: Camí d’Andorra y Andorra: terra d’acollida, este último escrito en colaboración con Alfred Llahí, periodista andorrano.

¿Cuándo nació vuestra asociación?
La Asociación de Amigos del Camino de Pallerols de Rialb a Andorra nació el año 2002, a raíz del centenario del nacimiento de San Josemaría Escrivá de Balaguer. Desde entonces hemos estado trabajando -poco a poco, pero sin parar- en la recuperación de los hechos, parajes y lugares del camino de fugitivos que siguió San Josemaría con otras personas entre noviembre y diciembre de 1937. Junto a la recuperación de estos lugares, queremos colaborar en el incremento de la devoción a la Virgen del Rosario de Pallerols y a San Josemaría.

Procesión con la “Mare de Déu del Roser de Pallerols”

¿Qué tiene de peculiar, esta ruta?

Lo que llamamos el Camino de Andorra fue recorrido por San Josemaría y por muchos otros fugitivos durante la guerra civil española de 1936-39, pero también se utilizó posteriormente y en las evasiones producidas -en sentido contrario- durante la Segunda Guerra Mundial. Es una de las rutas conocidas como Caminos de Libertad a través de los Pirineos.

El hecho de que a través de estos caminos pasase San Josemaría, en circunstancias muy dolorosas, nos lleva a extender uno de los mensajes en el que insistió más a lo largo de su vida: el respeto a la libertad de todo el mundo y el fomento de la paz y la convivencia entre todas las personas por encima de las diferencias que pueda haber de ideología, raza, religión, lengua, país y tradiciones.

Dos irlandeses en el camino de la Casa del Corb

Por eso, aparte de la vertiente de excursionista, también nos interesa resaltar esta perspectiva: que los que pisaron estos caminos buscaban la libertad. Queremos recuperar los caminos, pues, recordando también este mensaje de libertad: que nunca más nadie deba huir por sus convicciones. Y también otro mensaje muy suyo: el del perdón. San Josemaría, que a lo largo de su vida tuvo que soportar muchas contradicciones y persecuciones, dijo muy a menudo que, ante la persecución, lo que había que hacer era: Callar, rezar, perdonar y amar.

El próximo día 22 de noviembre celebráis la Fiesta del Encuentro de la Rosa, ya tradicional. ¿En qué consiste?
Con esta fiesta recordamos las circunstancias con las que se enfrentó San Josemaría Escrivá, el 22 de noviembre de 1937, en unos momentos de su vida en que, estando en Pallerols de Rialb, se encontraba fuertemente conturbado interiormente ante el dilema de si debía continuar o no hacia Andorra, hacia donde se dirigía a causa de la persecución religiosa de la época. Pasó toda la noche rogando al Señor que le hiciera ver con claridad cuál era su voluntad. En la madrugada del día 22 encontró una rosa de madera dorada en el suelo de la iglesia. Para él fue la señal que había pedido. Nos lo explica él mismo en unos escritos fechados el 22 de diciembre de 1937.

¿Vienen peregrinos, durante el año, a hacer este camino?
Debemos distinguir dos zonas de este camino: Por una parte, la zona de Pallerols, que comprende el Pajar de Peramola, la iglesia de Pallerols, la Cabaña de San Rafael, el Corb y la Ribalera, que son objeto del 90% de las visitas. Actualmente visitan esta zona unas 2.000 personas el año.

Un grupo de jóvenes de Sabadell y Barcelona participan en la reconstrucción de la Cabaña de San Rafael

Por otra parte hay la totalidad del Camino, que va desde el Puente de Peramola hasta Andorra -un total de unos 100 Km.- que es recorrido en parte o totalmente por el otro 10%. Este último año unas 300 personas han realizado una parte o todo el camino.

¿De dónde proceden?

El hecho de que a través de estos caminos pasase San Josemaría, en circunstancias muy dolorosas, nos lleva a extender uno de los mensajes en el que insistió más a lo largo de su vida: el respeto a la libertad de todo el mundo

Vienen a hacer el camino gente de todo el mundo. Hace pocos días vino un grupo de Irlanda y otro de Alemania. El verano pasado vinieron diferentes grupos de chicos de Inglaterra, Polonia, Australia e Italia. Han venido grupos de muchos países de Sudamérica, algunos de África. De España llegan a menudo grupos desde Valencia, Madrid, Pamplona, Zaragoza, Andalucía, para citar las zonas más habituales. Y evidentemente, debido a su proximidad, las visitas más frecuentes son las que provienen de las comarcas de Cataluña: familias, colegios, grupos de jóvenes, gente aficionada a la montaña y al deporte.

¿Qué actividades se pueden realizar?
Una actividad que ya se ha hecho tradicional, es la de las Caminatas de los segundos sábados de cada mes. Con estas Caminatas mensuales logramos hacer todo el camino en nueve meses: empezamos en octubre al inicio del Camino, en el Puente de Peramola, y acabamos en el mes de junio al final, en Andorra.

Pallerols

También se han hecho tradicionales tres o cuatro Caminatas integrales al año, de todo el camino, en tres o seis días, en función de la resistencia de los caminantes.

Finalmente querría remarcar la actividad de los Voluntarios que mediante Campos de Trabajo, cuatro o cinco al año, desbrozan y señalizan el Camino y hacen trabajos de recuperación de edificaciones tradicionales, construyen puentes para pasar los ríos y otros trabajos de recuperación del entorno natural.

¿Qué relación hay con la gente de los contornos?
Desde el principio hemos trabajado en estrecha colaboración con la gente de la zona. Han sido ellos quienes nos han acompañado a descubrir y desbrozar los caminos tradicionales -caminos y parajes en medio del bosque, caminos de contrabandistas, difíciles y escondidos- que estaban perdidos tras más de 40 años en desuso.

Actualmente visitan esta zona unas 2.000 personas el año

Recuerdo las duras jornadas de los inicios, hacia los años 2003-2005, cuando íbamos desbrozando caminos por los bosques de Pallerols acompañados de la gente de Vilaró y de Cal Guardiola; después nos metimos hacia el Corb y la Ribalera, acompañados de gente de Peramola y de Oliana; y el Aubenç guiados por personas de Coll de Nargó y de las Masías de Nargó; en Cabó llegamos gracias a los de Fenollet; y a Ares y Baridà acompañados por gente de Organyà y de Noves de Segre; continuamos río de Aravell arriba, cuesta de la Caubella, Collado de la Torre y hasta llegar al río de Civís, conducidos magistralmente por expertos de Bellestar.

Por el camino de Sant Marc, antes de llegar a Pallerols

Finalmente subimos el complicado Barranco de la Cabra Morta bajo la guía experta de la gente de Argolell, llegando venturosamente a la Masía de Alins, en Andorra. La bajada por terreno andorrano hasta llegar a Sant Julià de Loira, la hicimos a través de caminos tradicionales guiados por gente andorrana.

Mucha más gente de la zona ha participado en el descubrimiento, limpieza y señalización de los caminos, pero sería muy largo nombrarlos a todos aquí. Debemos contar también con mucha otra gente del país que colabora con nosotros en tareas culturales, deportivas, etc., sin olvidar los organismos oficiales de la zona -ayuntamientos y el Consejo Comarcal del Alt Urgell- que valoran muy positivamente nuestra tarea, nos animan, dan a conocer nuestras actividades y nos ayudan en algunas concretas de revalorización del territorio.

 

Hace unos días, llamé por teléfono a Luciana. No la conocía personalmente, pero me dio su número una de sus amigas, porque podría resultar interesante entrevistarla para mi blog.

Fui hasta su casa, me abrió la puerta con una sonrisa “de oreja a oreja”.

-¿Te puedo hacer algunas preguntas?

-Sí, por supuesto. Me gustaría mucho que a otros les ayudara mi experiencia con Dios.

-¿Cómo comienza tu “andadura”

-Comienza el la chica sin fe, de diez y siete años, y que pensaba que algo existía pero sin saber hasta que punto podía haber un Dios. Esto fue por el año 2003. Hace cuatro años. En segundo año de mi carrera universitaria vino a estudiar a mi facultad una chica del Opus Dei que congenió conmigo bastante. Me invitó a hacer voluntariado en el pueblito de Santo Tomé-Corrientes- en las vacaciones de verano.

Y en una de nuestras conversaciones salió que yo no estaba bautizada y que tampoco tenía fe.

Mi amiga me propuso asistir a clases de Catecismo-antes de viajar- para conocer la fe católica y accedí, aunque sólo fuera por cultura. Las clases eran los sábados a la mañana en un centro para jóvenes de la Obra. Poco a poco, fui conociendo las verdades de fe, aprendí a rezar el rosario y la estampa de san Josemaría… Rezaba pidiéndole que Dios me diera la fe y me fui formando. Un día entré en el oratorio y mi amiga me explicó que Dios estaba en el sagrario. Lo primero que hizo fue enseñarme a hacer la genuflexión, entonces, me dijo que, además del gesto, había que acompañarla de algo más y me sugirió que podía decir: “Señor, creo firmemente que estás aquí”. Y así lo hice, creyendo firmemente que estaba en el Sagrario. Dios me dio la fe que le pedía porque empecé a creer aquello que le decía, a hacer oración.
El siguiente paso, era decirles a mis padres que quería bautizarme. Se los dije y me contestaron que no, que esperara a cumplir los 18 años. En noviembre de ese año los cumplí y pedí a mis padres como regalo de cumpleaños mi bautismo, y sin tener fe ni entender nada, me vieron tan convencida y contenta que me acompañaron en mi decisión.

El 8 de diciembre, me bautizó el Párroco, recibí la Primera Comunión y me confirmé junto con otras seis personas más en el Día de La Inmaculada. Mi familia no asistió a la ceremonia pero estuve muy arropada por las chicas del centro.
Antes de bautizarme ya había empezado a trabajar en la administración de otro centro de la Obra. Me daban mi sueldo, porque era un trabajo profesional Como se hace siempre en el Opus Dei me enseñaron a trabajar ofreciendo a Dios mi labor diaria… Y poco a poco mi trabajo me fue gustando cada día más. Antes de bautizarme, fui cooperadora no católica. Cooperaba con mi oración y privándome de ciertos detalles, por ejemplo en vez de tomarme un colectivo… hacía el trayecto a pié e iba juntando las monedas.

Dios me fue mostrando mi vocación y le dije a mi amiga que deseaba ser del Opus Dei. No me la hicieron fácil. Lo fui charlando con mi amiga que es numeraria y con el sacerdote con el que me confesaba. En el 2005 ya era supernumeraria. En el día de hoy no me cambió por nadie, me apasiona mi trabajo y, por supuesto, mi vocación.
Ahora rezo por mi familia y por mis compañeras de facultad que no creen… para que encuentren la fe y entiendan un poco la Obra.
Como verán, no hubo lugar a hacerle preguntas porque Luciana me contó todo de un tirón y muy entusiasmada. Al final, me dijo:- ¿Servirá a otros? Que maravilla sería poder compartir mi experiencia.  Ya lo estaba haciendo.

José Pedro es supernumerario del Opus Dei, está casado, es periodista y ciego. Nos habla de las pequeñas peculiaridades de su vida diaria y de su gran devoción a los Ángeles Custodios.

Soy un ex.supernumerario del Opus Dei. Dejé la Obra por un problema con mi esposa quien no estaba de acuerdo conmigo en esta faceta y nos llevaba a discusiones y enfados y la unica salida que encontré fué mi salida de Obra. Con toda franqueza y llega en el paso de los años creo que fué una equivocación por mi parte. No obstante no dejo de llevar un programa de vida similar al que hacia cuando era supernumerario. La obra solo me ha dado bien y le estoy muy agaradecido. He pensado en no pocas ocasione en retornar, pero creo que eso ya no es posible, pero espiritualmente sigo siendo del Opus Dei y un devoto de San Josemaría.
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Soy de Uruguay, no puedo, ayudarte con lo de ubicar el Centro.
Pero desde acá rezo por tí, para que puedas reemprender , lo que te propones.

Saludos

Copio la respuesta a la pregunta ¿como te ha ayudado el Opus Dei?, que me envía un amigo del Líbano:

Lo siento para mi español, soy numerario libanés (de rito maronita, pero sí sigue el papa desde mi enfancia).

He conocido la obra en 2004 en un colegio, donde estuve haciendo practicas, enviado por mi universidad. Después de un año y pico, frecuentando el único centro en Líbano (Beirut) y conociendo poco a poco la gente de la obra y el espíritu que encarnen en sus vidas, he pedido estar miembro en el Opus Dei. Muchas razones me han motivado para tomar esta decisión y muchísimas son las cosas que he aprendido desde que he conocido la obra, y por supuesto desde mi entrada en ella. Voy a limitarme a dos aspectos, que ahora son muy significados en mi vida (creo que mas gente pueden citar estos mismos cambios también).

El aspecto en que he crecido el mas, aunque me falta un largo camino, es mi devoción eucarística. En el Opus Dei he descubierto el Tesoro que, nosotros cristianos, tenemos muy cerca: El Señor de los cielos y de las tierras está esperándonos en el tabernáculo. Aunque que soy cristiano católico desde mi nacimiento (como todo el resto de mi familia), este aspecto central (o ‘’el mas central) de nuestra fe, lo he olvidado, o quizás jamás lo he tomado en serio, falta de una formación profunda…. En el Opus Dei he tomado conciencia de la presencia de Dios mismo en los aspectos sacramentales, y he aprendido a tratarle con mas intimidad y frecuencia, y por supuesto a compartir esta nueva y maravilla ‘’noticia’’ con mis amigos…. Esta ‘’nueva relación’’ ha cambiado muchas cosas en mi vida, por el mejor por supuesto, y espero que el Señor seguirá haciendo que me acerca de El, cada día mas.

Uno los cambios mayores, causado principalmente por esta nueva y profunda relación con Jesús, es vivir en paz. He podido experimentar las palabras de Jesús en el evangelio, cuando dice a sus apóstoles que va a darles su paz, no la paz del mundo, pero SU paz que nada y nadie podrían quitarles. Mucha gente en el extranjero sigue pensando que Líbano es un país en guerra, o por lo menos hay inseguridad. En su gran parte este es falso, pero cuando hay tensiones en la escena política local, o una pequeña guerra como en Julio 2006 con Israel, no pierdo esta paz, que tanto necesitamos, primamente en las corazones de la gente.

Pero estoy hablando de esta ‘’actitud’’ o quizás mejor de este estado de paz continua, frente a las cien contradicciones que cada jornada lleva en ella. He descubierto otra realidad en el Opus Dei: Que Dios no es nadie menos que MI Padre!! Que el Creador del universo entero, me hace caso (mucho caso) por que no estoy nada menos que SU hijo!!

Ahora estoy sin trabajo y objetivamente no tengo oportunidades, al menos serias, por el momento. No estoy loco, ni rico para que esto no me afecta, pero estoy tranquilo, por que tengo confianza que las cosas se arreglaran pronto, que Alguien le arreglaran.

Os mandare noticias sobre este asunto próximamente…. Pero quizás no por que creo que tendría muchas cosas a hacer en mi trabajo.

Alain Kiwan

Beirut, Libano

Ola. Sou Cooperadora do Opus Dei em Portugal e agradeço pelas grandes iniciativas que têm feito. Espero que se saiba a verdade sobre esta Prelatura, mesmo que seja, de alguma maneira, um pouco dolorosa. Temos que ser amigos com todos, mesmos com aqueles que se afastaram da Obra. Um abraço, Olga.

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