Por ALDO LLANOS MARÍN Mar 1st, 2009

Esta noticia sin duda alegra los corazones de quienes vimos en Tomás Alvira un modelo a seguir y también por las similitudes entre su vida y las nuestras -él trabajó como profesor de educación secundaria tal como lo hacemos nosotros-, y porque estamos seguros de que llegará junto a su esposa Paquita (también maestra) a los altares, debido a su incansable búsqueda de la santidad en la vida cotidiana y ordinaria.

La noticia se difundió por todos los portales web católicos y reproducimos lo dicho en estas luego de que que el cardenal Rouco Varela iniciara la apertura de la causa de canonización de este ejemplar matrimonio, veamos:

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Ante los ocho hijos vivos del matrimonio, monseñor Rouco Varela destacó “la necesidad de que el evangelio de la familia sea proclamado y testificado” y se refirió al matrimonio Alvira como “un ejemplo de este testimonio en el siglo XX”.

El cardenal Rouco recordó que Juan Pablo II, ante el nuevo milenio, marcó como uno de los objetivos el estudio de la santidad de los matrimonios cristianos y dijo que “es muy necesario el testimonio cristiano desde la familia”. Tomás Alvira y Paquita Dominguez se incorporaron al Opus Dei en 1947 y 1952, respectivamente, y desarrollaron su vida profesional en Aragón y Madrid. Alvira fue catedrático de Ciencias Naturales e investigador del CSIC. Su esposa fue maestra nacional.

Fieles al espíritu del Opus Dei, transmitieron a sus hijos y a otras muchas personas un ejemplo de vida cristiana, e hicieron de su casa “un hogar luminoso y alegre”, con palabras de San Josemaría Escrivá.

El postulador de la Causa, José Carlos Martín de la Hoz, señaló que “la Iglesia nos pide ahora que demostremos que sus vidas en la Prelatura del Opus Dei, durante tantos años, fueron verdaderamente heroicas”. Anoche quedó constituido el tribunal que reunirá las pruebas necesarias para “determinar si pueden ser considerados como ejemplo de vida y como intercesores para todos los cristianos”, dijo el postulador.

Hasta el momento se han realizado dos beatificaciones de matrimonios: la de Luis y María Beltrame Quattrocchi (2001) y la de los padres de Santa Teresita del Niño Jesús, Louis Martin y Zélie Guérin, en 2008. Actualmente, y debido al impulso de Juan Pablo II, son varios los procesos de canonización de matrimonios que se están instruyendo en diversas diócesis, como los de Manuel Casesnoves y Adela Soldevila, en Valencia; Fernando Crespo y María de Miguel, en León, y el matrimonio Balmori, en México.Con el acto celebrado la noche del 19 de febrero continúa la fase instructoria diocesana que comenzó el 14 de febrero de 2008 cuando el cardenal de Madrid concedió el Decreto de fama de santidad y favores de los siervos de Dios.

En su momento, este proceso instruido en la Archidiócesis de Madrid llegará a la Congregación para las Causas de los Santos de Roma y la Santa Sede decidirá si está suficientemente probada la santidad de estos siervos de Dios.