Cuando yo me hice del Opus Dei, tenía quince años.Tres años despues y por cuestiones de salud, tuve que dejar de serlo.Cuando oigo comentarios como “mujer, eras demasiado joven, no sabías lo que hacías,..yo les respondo con firmeza: “Sí que sabía lo que hacía y fui del Opus Dei por vocación, pero Dios tenía otros planes para mí”.
A día de hoy me siento una privilegiada por haber podido pertenecer a la Obra, sus enseñanzas me han servido de mucho, tanto en lo familiar, en lo personal como en lo profesional. Siempre digo que fui mimada por Dios.
Sigo yendo a medios de formación. Colaboro con el club Undaris de Girona, a quienes considero parte de mi familia y ellas me tratan de igual forma.Mis hijos van a colegios del Opus Dei.
Para que mis hijos lo entiendan,les pongo siempre este ejemplo: La Empresa de Dios, nunca se equivoca, es el hombre quien comete errores y no por ser de o pertenecer a…simplemente por ser humanos.
Como dice mi hija: -mamá, ya sé que Dios es el único que nunca se equivoca-
Sepan que cuentan conmigo para lo que necesiten y no son simples palabras.Aunque tengo limitaciones,estoy malita.