Siento tener que exponer aquí mi problema. Vengo de una familia cristiana, con afinidad por el Opus Dei. De hecho, estudié en un colegio de la obra y también fui a un centro un tiempo. Ahora me acabo de mudar a una ciudad donde no conozco ni al tato y paso muchísimo tiempo sola ( todo el que no estoy trabajando) . Gracias a esto, he podido rezar mucho más , ir a misa entre semana etc. ( El Señor parece mi segundo plato, vaya vaya ) en fin.

Esta mañana, en misa, estaba distraída mirando las paredes de la iglesia y enfadada por un tema mío, Hasta que le he preguntado al señor ¿ y yo que hago con mi vida? así como con reproche.

De repente he mirado la cúpula y he leído la frase de San Agustín “Nos hiciste Señor para tí y nuestro corazón está inquieto hasta que no descanse en tí “.

” para tí, para tí , para tí ” Vale, ok. ¿ y ahora? Como soy muy impulsiva, se me ha ocurrido buscar centros por internet, acercarme a alguno y decir: venga, que hoy es el día de la Virgen, voy a hacerme supernumeraria.

Es una locura, una chorrada. Creo que ni siquiera es vocación. Yo que se. Creo que me agobiaría la vida de supernumeraria, con todos los círculos y los retiros que además valen un pastón. Me daría pánico tener 14 hijos ( porque yo lo de la anticoncepción natural no me creo que lo haga nadie…pero eso es otra historia ) y encima, con los 14 hijos, hala, a la jornada mariana de la familia en un bus atestado de niños gritando. A mí me gusta la playa.

Y por otra parte: creo que hacerme supernumeraria es la mejor manera de NO encontrar a un sólo tío que se parezca a mí en mi manera de pensar ni en mil años…

Lo único que pretendo con esto es que me conteis vuestras experiencias como supernumerarios, porque se , que si lo comento con un cura me va a empujar a que me haga a la fuerza…y no sabría explicarme muy bien en qué consite.

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Oye mira, aquí no se empuja a la fuerza a nadie, ni a las jornadas de la familia, ni a tener un hijo más o menos, ni a nada que se le parezca, que lo último que queremos es gente que no esté a por todas.

Yo tengo cuatro hijos que valen por tres cada uno y te aseguro que ni voy a pisar un autobús en el resto de mis días ni voy a ir a ninguna reunión multitudinaria hasta que el pequeño tenga siete u ocho años, porque no estoy dispuesto a andar persiguiéndolos pirineo arriba pirineo abajo.

Porque es que veo que no has comprendido lo que Dios quiere de ti: Que te hagas santa en lo que tienes entre manos, no en fantasías.

Por otra parte, si pretendes hacer de estas cosas celestineos, estás haciendo el primo.

De la anticoncepción, si quieres hablamos en otra ocasión.