Montse supo plasmar en su vida las palabras de san Josemaría, el fundador del Opus Dei: la entrega es el primer paso de una carrera de sacrificio, de alegría, de amor, de unión con Dios

“El testimonio de Montse Grases ha sido y lo es un referente a seguir, primero el empeño de sus padre en la educación a sus hijos: sinceridad, generosidad, ayuda entre los hermanos, y por supuesto en sacar sus responsabilidades adelante que era el estudio.”

 

“Me chocó mucho la fortaleza que tuvo, el poder seguir adelante, con esa  enfermedad que tenía pero con un gran corazón. Cuando quieres mucho a  Dios, quieres más a los demás.”

 

“De Montse me gusta, y es lo que aquí quería reflejar, es su sonrisa porque siempre estaba sonriendo. Me han regalado una estampa con su reliquia y la verdar es que la estoy pidiendo muchas cosas.”